Codelco suscribió hoy un Memorándum de Entendimiento con Glencore Chile SpA, en el que ambas organizaciones delinean su intención de impulsar el desarrollo de una futura fundición de cobre en la región de Antofagasta.
Glencore, compañía internacional dedicada a la gestión de recursos naturales y con base en Suiza, mantiene en Chile la operación del Complejo Metalúrgico Altonorte y la faena de cobre Lomas Bayas. A esto se suma su participación del 44% en Collahuasi, uno de los principales yacimientos del país.
A partir de este acuerdo inicial, las dos entidades comenzarán a trabajar en los convenios formales mientras se lleva adelante el estudio de prefactibilidad que permitirá evaluar la viabilidad técnica y económica de las nuevas instalaciones.
De acuerdo con lo informado por la empresa estatal, Glencore resultó elegida tras un “proceso altamente competitivo, que confirmó el interés de la industria, generó inteligencia de mercado valiosa y reforzó la relevancia estratégica de la iniciativa”.
La iniciativa abarca el diseño, financiamiento, construcción, operación y mantención de la nueva fundición, la cual se emplazaría en un sitio aún por determinar dentro de la provincia de Antofagasta o Tocopilla.
Las instalaciones están proyectadas para alcanzar una capacidad cercana a 1,5 millones de toneladas métricas secas (TMS) de tratamiento por año, junto con incorporar altos estándares ambientales y operativos.
Como parte del compromiso asumido, Glencore desarrollará el estudio de prefactibilidad, cuyo plazo máximo de entrega es el 31 de mayo de 2026, mientras continúan las conversaciones para definir el acuerdo. Una vez presentado ese análisis, Codelco evaluará si procede con la iniciativa o descarta la propuesta.
Si la iniciativa recibe la aprobación correspondiente, durante 2027 se llevarían a cabo los estudios de factibilidad y la obtención de permisos. Posteriormente, en 2028 el proyecto sería presentado ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, mientras que las obras de construcción arrancarían en 2030. La etapa de operación de la fundición se proyecta para el periodo comprendido entre 2032 y 2033.
El preacuerdo también establece que Codelco buscará cerrar un contrato de suministro de concentrado de cobre por hasta 800 mil toneladas métricas secas (TMS) al año, por un periodo mínimo de 10 años, con la alternativa de prolongarlo por otra década si ambas compañías así lo acuerdan.
En relación con el acuerdo, el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, destacó que la firma del MoU representa “un paso significativo para la industria minera chilena”, ya que abre la puerta al desarrollo de nuevas capacidades de fundición coherentes con las metas de sostenibilidad y el rol de liderazgo internacional que busca la compañía.
Pacheco también subrayó que esta propuesta beneficia al ecosistema minero tanto actual como futuro. La cercanía de la futura fundición a otras operaciones de cobre ofrecerá ventajas logísticas, mayor flexibilidad operativa y la posibilidad de generar mayor valor agregado al procesar concentrados en el mismo entorno productivo.
A su vez, el CEO global de Glencore, Gary Nagle, expresó su satisfacción por haber sido escogidos como socios estratégicos en una iniciativa que calificó como trascendental.
Según indicó, la selección “demuestra nuestra confianza de largo plazo en Chile, un país en el que hemos sido un inversionista relevante en la industria minera durante muchos años. Esperamos establecer una exitosa asociación comercial de largo plazo con Codelco y hacer realidad este emocionante proyecto”.
Es importante destacar que, durante los últimos días, el precio del cobre ha marcado niveles récord en la Bolsa de Metales de Londres, principal referencia para el sector minero chileno.
En la jornada actual, el metal llegó a US$5,18 por libra, mientras que los contratos a futuro en Comex avanzaron 2,98%, alcanzando US$5,39 por libra.
El impulso alcista de esta materia prima responde a un resurgimiento de las preocupaciones sobre una eventual escasez de oferta a escala mundial, debido a diversos incidentes que han afectado a grandes yacimientos, además de las proyecciones que apuntan a una próxima reducción de capacidad en fundiciones chinas a partir de 2026.